¿Qué es una galaxia? Una galaxia es un enorme conglomerado de estrellas, es una agrupación estelar tan grande que a la luz le toma miles de años recorrer una galaxia de extremo a extremo. El universo se encuentra lleno de galaxias, las hay de todas formas: espirales, espirales barradas, elípticas, irregulares, etc. Algunas de ellas se observan chocando con otras y deformándose. Las vemos organizadas en cúmulos y mega cúmulos y son parte de la macro estructura del universo. (ver imagen inferior) Fotografía de varias galaxias (Imagen por el Observatorio Europeo del Sur, ESO.org) Nuestro sistema solar está contenido dentro de una galaxia, la cual hemos llamado la Vía Láctea. Todas las estrellas que observamos en una noche despejada se encuentran dentro de ella, solamente si observamos usando telescopios o binoculares entre estrella y estrella es posible observar galaxias lejanas, ubicadas a millones de años luz de nosotros. Nuestro ojo las detecta como difusas nubes blancas que contrastan con el fondo oscuro del espacio. Solamente con técnica e instrumentación adecuada es posible fotografiar galaxias y observar a detalle sus formas, sus núcleos y simular sus colores.
Dibujo esquema de las galaxias M65 (abajo derecha), M66 (abajo izquierda) y NGC 3628 (arriba). Imagen por Image: Michael Vlasov / ASOD. Son pocas las galaxias que se observan a simple vista, en el hemisferio sur son visibles las Nubes de Magallanes que son galaxias satélites a la Vía Láctea y en el hemisferio norte es visible la Galaxia de Andrómeda ubicada en la constelación del mismo nombre y alejada de nosotros por casi dos millones de años luz. (Imagen inferior) Fotografìa de la Galaxia de Andrómeda (Imagen por Antonio Borgonovo, Asociación Salvadoreña de Astronomía) Nuestra Vía Láctea Nadie ha visto nuestra Vía Láctea desde lejos, para ello tendríamos que construir una nave espacial que viaje por un millón de años luz, gire y tome una fotografía y regrese. Así que tenemos que conformarnos con verla desde adentro, siendo así la vemos dentro del plano en donde nos encontramos como una banda de millones de estrellas que cruza de un lado a otro el cielo. Es muy visible en sitios alejados de las ciudades, pues la contaminación lumínica la borra del cielo urbano, los antiguos europeos veían un chorro de leche en el cielo, de ahí el nombre de Vía Láctea. Observando otras galaxias y calculando las distancias de estrellas variables podemos imaginarnos la forma de nuestra Vía Láctea y se ha considerado que nuestra galaxia tiene forma de espiral barrada, tal como se observa en la imagen inferior.
Dibujo de la posible forma de la Vía Láctea (Imagen por Atlas of Universe) A principios del siglo XX el astrónomo estadounidense Harlow Sharpley descubrió la localización del núcleo de la Vía Láctea, desde entonces ha sido estudiado a través de una enorme variedad de técnicas de observación. Dicho núcleo está ubicado en la constelación de Sagitario, desde El Salvador se observa al sur y es visible en las primeras horas de las noches entre los meses de julio a octubre. Las últimas investigaciones sobre el centro galáctico han detectado la posibilidad que exista un agujero negro en su interior. Se ha registrado un extraño movimiento de las estrellas que residen dentro del núcleo galáctico entorno a un misterioso punto que no logramos resolver por medio de telescopios. El espacio debe de estar muy retorcido por la presencia de un objeto muy masivo para que las estrellas se muevan de esa forma, por ello se supone que estamos ante la presencia de un agujero negro (ver película aquí). Vía Láctea vista desde la Tierra, imagen por Larry Landolfi, APOD La tierra no corre peligro por la existencia del supuesto agujero, en todo caso el centro galáctico está muy lejos, ubicado a 30,000 años luz de nosotros, distancia que nos protege de cualquier radiación que el agujero emita. Pero más allá, si el agujero negro existe, es presa de su propia gravedad, está atrapado en el núcleo galáctico y no puede salir de él.
El centro galáctico es esférico, desde cualquier punto que nos ubiquemos estaremos de alguna forma alineados con él. Para el 21 de diciembre de 2012, la Tierra sí estará alineada con el centro de la Vía Láctea tanto como lo está en este momento, y como lo ha estado desde que se formó nuestro planeta. No existe ningún rayo misterioso que salga del centro de la galaxia, de existir ya se habría detectado desde hace muchos años. La observación de otras galaxias nos permite ver que no poseen ninguna radiación esotérica o misteriosa. Se ha detectado grandes eyecciones de material estelar en objetos exóticos como los quásares o se han visto explosiones de rayos gama, pero son eventos de poca ocurrencia y suceden a miles de millones de años luz de nuestra galaxia. No hay nada que temer el 21 de diciembre de 2012, la supuesta alineación galáctica y su hipotético rayo cósmico es una patraña más que han inventado los apocalípticos. No se preocupe. Solo habla un cambio en la planeta tierra donde tal vez pasemos a la cuarta dimensión tras el transcurso de la posible oscuridad. Mas información no deje de visitar la pag. Shugull y síguenos por Facebook. Me gusta (Y) o también en Twiteer-











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